Sonidos Atrapados

24.10.08

Saeglopur

17.10.08

El Vals de las Puertas

Un mes después me despuerté en tierra de todos con la intención de volver a dormir.

Había llegado circulando a todo trapo y sin miedo por una carretera sinuosa y con poco agarre. Me dieron la cordial bienvenida y la bola comenzó a caer aceleradamente pero a ritmo de vals, con sonrisa dibujada. Mis pies se movían rítmicamente y sin necesidad de planear nada, simplemente lo hacían de un modo fírme y automatizado. Con la determinación que les concedía un motivo que sólo ellos conocían...
El vaivén me llevó de un lado para otro dentro del recinto, rozando las paredes y las puertas que se abrían y cerraban caóticamente a mi paso, esperando algún movimiento en falso que me llevara a otra dimensión más lejana todavía... Por tres veces me detuve y por tres veces decidí continuar, como señal inequívoca del animal desaparecido.

Finalmente decidí coger el camino de vuelta con prudencia, a expensas de un nuevo regreso instantáneo, despreocupado y veloz. A expensas de repetir el vals de las puertas...