Sonidos Atrapados

21.11.08



Bienvenido a la jaula de cristal de la que no saldrás.

Aquí el destino se ha mostrado en forma luminosa. Los días pasan rápida y lentamente, sin importancia y con la mayor de ellas, ausentes, presentes y expectantes, como una fiera que observa las gotas precipitarse por aire en forma de tiempo.. Desde lejos se ve todo unido, como si el mundo se hubiera doblado sobre sí, como si no le importara nada más. Quizás sea cierto que nuestras manos ya son demasiado grandes para él, y no tenga más remedio que doblegarse ante lo inevitable, ante aquello de lo que nunca ha perdido la consciencia. Su particular Big Crunch.
Entretanto, el reloj engaña a la vista, le dice una vez más que ese tiempo existe, que se transforma en obstáculos ficticios teñidos de añil..

Esbozo una última sonrisa ausente, antes de rendirme al sueño que me espera entre las estrellas. Un sueño real en el que dos palabras pueden sustituír a una vida completa. Un sueño real en el que los meses contienen más historia que el mayor de los tratados..
Mi pulso se acelera estrepitosamente mientras la luz oscilante me atraviesa la pupila y congela el conocimiento. "Me he entregado al pensamiento irreversible", me digo, y la somnolencia me devora mientras mi sonrisa permanece inalterable para siempre...


Noches de día
que esperan tierra
bajo los pies.

Tierras lejanas
que se juntan violentamente
desde la distancia.

Sueños premonitorios se repiten
a un lado y otro de la vida y la muerte
anunciando la sentencia final.

Meses que son siglos
y siglos que son segundos
de irrelevante calado.

Bienvenido a la jaula de cristal
de la que nunca podrás salir.

Bienvenido a la jaula de cristal
de la que nunca querrás salir...

El tiempo corre a favor.